Enero ¡Un Encuentro Contigo!

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Al terminar las fiestas decembrinas es inevitable hacer un recuento de lo vivido, no sólo de los últimos días sino de todo el año que termina y entonces nos prometemos que este año será diferente, que ahora sí cumpliremos los 12 propósitos del brindis.

Entre deseos que quizá no lleguen o propósitos olvidados, más la culpa del Atracón Navideño, enero nos invita a no querer estar presentes, tanta responsabilidad nos asusta. Venimos de un mes lleno de fiesta, vacaciones, alegría y parece que tendremos que esperar otro año para volverla disfrutar.

Los comedores emocionales somos especialistas en saber cómo huir de nosotros mismos, de evadir la realidad abrumadora y este es el momento perfecto para volver a la dieta, para entrar en restricción de alimentos y con ello de nuestras emociones,  haciendo a un lado el estrés que está por venir. Es desviar la atención de lo que nos angustia y cambiarla por una conducta conocida que -nos da seguridad-, controlar lo que sí podemos, ¡la comida!

Nos hacemos la firme promesa de que esta vez sí haremos ejercicio, de que iniciaremos con un tratamiento mágico que nos ayude a perder los kilos ganados en las fiestas o en el año que terminó, en fin, nos llenamos de deberes que a la larga cansan y terminarán por ser olvidados.

Mientras la atención no esté puesta en lo que realmente nos lleva comer, seguiremos rompiendo la dieta una y otra vez, con pretextos como la fiesta, el cumpleaños, navidad, etc. El acto de comer compulsivamente cambiará cuando se haga consiente, cuando le demos a la comida su justa dimensión “alimento que nutre” y al mismo tiempo podamos vivirnos con atención y conciencia: “la atención y la compulsión no pueden estar presentes, en nosotros, al mismo tiempo” ya que la compulsión es un acto repetitivo y automático.

Vivirte con atención, es escuchar tus emociones, es descubrir en ellas tus verdaderas necesidades, que sólo se hacen consientes cuando puedes ser testigo de ti mismo más allá de lo que piensas. De esta manera puedes satisfacer tu hambre emocional y tu hambre fisiológica. Poco a poco, con cada logro te llenarás de motivación en lugar de llenar tu estómago. ¡Cambia el propósito de estar a dieta por estar alerta!

El Bienestar inevitablemente se reflejará en tu cuerpo, no sólo en el peso y talla, también en tu piel, en tu nivel de energía, en tus ganas de cuidar de ti para darte Salud.

Te invito a planear este inicio de año de una forma diferente, un camino que te ayudará a verte a ti mismo:

  • Olvida los propósitos para la noche del 31 ¡Escribe nuevos!
  • Anota las áreas de tu vida que quieres mejorar. Revisa que en verdad promuevan tu BIENESTAR, no los confundas con requisitos de alguien más. Tampoco tienes que incluir todas, quizá las mas significativas en este momento, no importa que no sean 12. 
  • Para cada una, elige solo dos conductas que te apoyarán a lograrlo. Anótalas. Cuando las hayas integrado podrás incluir otras dos que sigan caminando contigo y que promuevan el cambio de hábitos. 
  • Al terminar de escribir, da una pausa, léelas con tranquilidad, revisa como se siente tu cuerpo, ¿se siente cómodo? ¿Tranquilo? ¿Entusiasta?, entonces estás en el camino correcto. Si tu cuerpo se siente incómodo, toma un momento para escribir los cambios necesarios.
  • Revisa que tus objetivos sean realistas contigo, con tus tiempos y ritmo de vida.

Estar alerta desde este momento, por ejemplo, quieres tener salud, ¿cómo? ¿qué necesita tu cuerpo y tu mundo psicoemocional? recuerda que van de la mano, quizá empezar con ir la doctor y de ahí se dará el segundo paso. Tomar suficiente agua, agregar tres vasos de agua al día es un inicio. Hacer ejercicio, empieza con mover el cuerpo 15 minutos diarios en una actividad que disfrutes como bailar en tu casa o salir a caminar. Una vez que logras ser constante con estas conductas, puedes agregar otras o más tiempo a moverte.

Este sencillo paso, te ayudará a estar en conciencia de ti mismo y paso a paso con cada logro ¡estarás viviendo con la atención en ti y no únicamente en la meta final!

“Recuerda el aprendizaje y el disfrute está en el camino, en el proceso y no en el punto de llegada”

Psict. Marisol Santillán