Navidad sin culpa…

Me encanta la mesa decorada con comida Navideña. Me gustan muchas recetas que sólo se disfrutan en esta época, la textura, el olor y sus colores.

Quienes somos comedores emocionales tenemos una relación con la comida muy particular, cada uno la vivimos diferente… yo no le tenía miedo a comer de esto o aquello, a mí, me daba terror perder el control frente a los sentimientos que envuelven la época y las ideas que brotaban en mi cabeza “está lleno de grasa” “este delicioso postre es pura azúcar” “engordaré con cada bocado” “otra vez romperé la dieta” “el recuerdo de mi infancia” “el amor de mi abuelita” “el mejor pretexto para comer” “total, los suéteres tapan la panza” “en enero empiezo la dieta” un diálogo que no tenía fin y me llenaba de culpa… claro! Y de comida también.

Poco a poco entendí que Navidad no es comida, que puedo disfrutar de grandes momentos sin tener que acompañarlos con alimentos de la temporada. Comprendí que se puede saborear de verdad cuando mi cuerpo tiene hambre y que algunas veces puedo llenarme más que otras y eso no merece un castigo.

Aprendí que la idea de restringir, prohibir o desear no comer algunas cosas me llevarán a comer demás y terminaré en un atracón… y sin deleitar al paladar.

Hoy sé que Navidad no tiene que volverse una pesadilla, no tengo que prometerme una dieta pasando el 6 de enero. Hoy sé que al estar consciente de mí misma, de mi Hambre Emocional y de hambre estomacal puedo gozar las fiestas sin comer compulsivamente.

Diviértete en las fiestas decembrinas cuidando de ti, atendiendo tu descanso, toma agua, mueve tu cuerpo, elige los compromisos, atrévete a decir -no- cuando sea necesario y -si- cuando tú quieras, come cuando de verdad tengas hambre estomacal y revisa que te pide tu hambre emocional. Ríe, baila, llora, abraza…
Recuerda que ‘cuidar de ti no depende de un calendario’
-Terapeuta Marisol Santillan

En mi libro Libérate del hambre emocional puedes encontrar más tips sobre Navidad, fiestas, vacaciones, restaurantes y mucho más

Psict. Marisol Santillán.