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HABLEMOS DE SENTIRSE GORDX Y ESTAR GORDX

Por Marisol Santillán

En una cultura obsesionada con la grasa en el cuerpo y con la delgadez, como la nuestra, es natural confundir cuestiones sobre el peso y el cuerpo. Vivir como una persona gorda es muy distinto de vivir como una persona delgada o de peso promedio, así que pongamos las cosas en perspectiva y reflexionemos un poco sobre el tema.

Empiezo por mencionar que a la palabra GORDO o GORDA le hemos cargado un sinfín de significados que a menudo hacen referencia a la vivencia emocional o de burla o con juicio despectivo: “ahora sí comí como gorda”, “voy a comer algo gordo”, “me veo mal, gorda…”, “como gorda en tobogán”, “comí chilaquiles ¡que gordo!”, “voy a dar el botonazo como gordx”, etc.

Sentirse gordo no necesariamente corresponde con el peso corporal o tener sobrepeso u obesidad. Una persona puede estar en un peso promedio y usar alguna de las frases que mencioné refiriéndose a que cuando se siente gorda y está describiendo su forma de comer o creer que ha comido demasiado, que se siente hinchada o llena o simplemente experimentar que su ropa le queda apretada y que se siente incómoda. Entonces sentirse gordo/a es una experiencia interna subjetiva, es decir, de cada persona. Sin embargo, como persona que no es gorda, NO tiene las sensaciones reales de cargar con exceso de peso, de ser juzgado, de sentirse observado, estigmatizado o discriminado debido a tu tamaño. Lo que experimenta es una reacción emocional a las sensaciones físicas de comer, de ropa demasiado apretada o de una respuesta a su relación con la comida y su cuerpo, es entonces una respuesta que puede modificarse.

Las personas gordas, con sobrepeso significativo u obesidad, no pueden simplemente perder su peso por voluntad propia, existen otros factores que deben ser tratados y muchas veces requieren el apoyo de especialistas. Pueden aceptar y respetar sus cuerpos, ignorar los juicios y comentarios negativos, intentar perder peso y seguir con su vida creando nuevos hábitos que les apoyen en un proceso que tomará tiempo. Pero cambiar su forma de pensar no cambiará su peso de un momento a otro y tampoco pueden cambiar la mirada y trato del entorno, de la sociedad para con ellos.

Sentirse gordo/a por comer en exceso, por usar ropa ajustada o pequeña, por comer pasteles o papitas no se parece en nada a la experiencia de no conseguir un trabajo, de no caminar sin incomodidad, de no encontrar ropa de la talla adecuada, de no poderse embarazar o de ser juzgada debido a su tamaño.

Reflexionemos, vivir como una persona gorda es muy distinto a vivir como una persona delgada o de peso promedio. Entonces cuando usamos este adjetivo de forma despectiva o de broma, vale la pena cuestionarnos porque quizá estamos ofendiendo o lastimando a una persona que lucha con ser gorda o gordo.

Si eres de los que a menudo se siente gordo después de comer o cuando su ropa le queda apretada, es momento de comenzar a cambiar tu percepción, el buen trato contigo mismo y cultivar la empatía. En lugar de pensar que está gorda/o, ¿qué tal si nombras lo que realmente está pasando? Tal vez haya sido comer en exceso o quizá simplemente hayas comido normal y tu vientre está lleno y se ha estirado e hinchado porque tiene comida en él o porque te cayó pesada la comida; la ropa que está ceñida se aflojará en un rato más; comprar un pantalón nuevo quizá es necesario y un recordatorio importante -sentirse lleno no engorda automáticamente- y -sentirse incómodamente lleno no es estar gordx-.

Trabajar en tu relación con la comida y con tu cuerpo puede ayudarte para deshacerte de la frase «me siento gordx” y aprender a nombrar la experiencia exactamente por lo que es y comenzar a romper con la asociación negativa que tienes con el peso y tus emociones.

Ya puedes inscribirte al próximo Taller MI RELACIÓN EMOCIONAL CON LA COMIDA ® es en agosto 2023.

Bienvenidos a mi espacio, tú espacio!

Aquí encontrarás un lugar donde exploramos juntos la relación profunda entre la comida, las emociones y nuestra salud mental. Este es un sitio pensado para ti, que buscas comprender más sobre el hambre emocional, mejorar tu autoestima y cuidar de tu bienestar. A través de videos, escritos y testimonios de mis talleres, podrás descubrir herramientas y reflexiones que te acompañarán en tu proceso personal.

Te invito a navegar, compartir y sentirte apoyado en cada paso de este viaje. ¡Estoy muy feliz de que estés aquí y espero que encuentres lo que necesitas para sanar y crecer!

Explora, aprende y conéctate con tu mejor versión.

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Psicoterapeuta Marisol Santillán 2026

Mis propuestas para ti

Testimonios

Gracias por compartirnos un trabajo aparentemente invisible porque sólo las mujeres que tenemos una Mala Relación con la Comida y las Emociones lo podemos ver.
Yo me quedó feliz de saber que podemos lograr cambios emocionales y físicos a través de tu taller.

Me sirvió mucho enfrentarme con mi realidad y saber que soy mujer como muchas que no sabía consentirse o controlar su vida. Poco a poco la ansiedad ha ido cambiando con este taller, encontré que la comida solo te nutre y no te afecta.

Hoy siento renovada y capaz de empezar nuevos proyectos en mi vida y decidida a empezar a “Sentir”. Gracias por existir y darme la oportunidad de recibir su retroalimentación que me hizo mucho bien, constatar tu experiencia, así como de mis compañeras.

Me voy llena de satisfacción y sabiendo que puedo y que siento.

Gracias

Me gustó mucho el taller. Me pareció bien dirigido, con una agenda clara, con ejemplos claros y precisos. Amé los videos que nos compartiste y el material didáctico siempre fue explicado con ejemplos reales. Los tiempos en grupo también me parecieron adecuados, y el seguimiento a las tareas fue constante.

Sentirme comprometida con la clase, y sentirme responsable de dar reporte de mis vivencias, creo que me ayudaron a ser constante y a estar atenta de no solo participar en clase, si no de también
hacer el día a día de la consciencia del hambre emocional.

La repetición de los términos como el hambrómetro, las guías de alimentación,  legalizar la comida, aceptar mi «masita», etc. Reforzaron lo que iba aprendiendo semana tras semana. La participación de Yolanda también me gustó, ejercicios prácticos como las meditaciones guiadas, las posturas de la escultura, etc., me encantan, me ayudan a anclar la teoría.

Aprecio que siempre nos diste tiempo de preguntar, y contestabas todo, incluso en el whats después de clase.

Ampliamente recomendable. Me encantó.

Muchas gracias, con cariño.

Al principio de este taller estaba escéptico y no me consideraba una persona que tuviera problemas con la comida, asistí por acompañar a mi esposa, conforme avanzo el taller descubrí que soy comedor emocional, que compro compulsivamente y que no sabía reconocer mis emociones, las reprimo. Descubrí que hace tiempo no disfruto de la vida.
Hoy tengo herramientas que me servirán también en el futuro para lograr mis objetivos.
Gracias por esta enseñanza.

Quiero empezar por agradecerte el que estés viva y que hayas tenido el valor de aceptar que tenias un problema de salud, haberlo tratado y sobretodo el ayudar a las personas que tenemos problemas en la forma de alimentarnos para empezar a sanarnos y conocer nuestras fallas y virtudes. El haber venido a este taller va a tener (ya lo tiene) un impacto tan positivo en mi vida personal y laboral impactante.

Gracias soy una mejor persona que se va querer, a perdonar y aceptar como lo que siempre ha sido… mujer!

Un millón de gracias.

Gracias Marisol, tu taller me ha cambiado la vida, me reconectó conmigo misma, volví a escucharme, a escuchar a mi cuerpo,  volví amarme y aceptarme, me veo y me siento diferente y eso no tiene nada que ver con el peso, por fin me liberé del yugo de las constantes dietas que solo me hacían infeliz, hoy me elijo a mí, elijo comer con bienestar y elijo escuchar a mi cuerpo y darle lo que necesita.

Me voy mucho más atenta y alerta de cómo yo tapaba mis sentimientos y mi miedo a ser vista como “solo” un cuerpo y por eso me saboteaba mucho por años; me escudaba en que “algo debo tener” o “no puedo” pero necesitaba darme cuenta que a veces me siento sola o insegura o ansiosa y no pensaba en mi bienestar.

Definitivamente si necesitaba oír todo esto y comenzar este cambio e ir a terapia para lograr estar más tranquila.

Muchas gracias por compartir tu propia experiencia y por ayudarnos a darnos cuenta.

Mi vida ha empezado a cambiar, ahora se que soy una persona valiosa por ser yo misma. El proceso ha sido difícil y doloroso, por que abrí los ojos a mi realidad, pero poco a poco he ido encontrando mi camino.

Mi relación con la comida y las emociones hoy están separadas, logro satisfacer mi hambre estomacal y sigo descubriendo nuevas formas para lidiar con mis emociones. El peso ahora esta en segundo plano, mejor vivo feliz y descubriendo nuevas cosas de mi día a día. Gracias!!

Marisol:

Entré contenta a este taller por que sabía que me iba a servir, yo pensé que me iba a caer bien, pero se me fue de las manos por que superaste todas mis expectativas.

Es el comienzo de una nueva vida que me falta por vivir.

Te quiero dar las gracias por que aprendí mucho y sobre todo por que siento que esto me va a dar libertad.Mil gracias por todo, espero seguirte viendo. Gracias.

El taller me ayudó a entender que tengo un problema con raíces emocionales y que creía era un problema de alimentación, quería controlar mi tristeza, mi mala autoimagen, mi falta de amor propio controlando mi forma de comer. Me di cuenta que es un problema profundo, pensaba que con estudio, conocimiento, hacer una dieta y otra, algún día lo alcanzaría, este curso me hizo ver qué lo ideal es que reaprender a sentir, sentir todo lo que quería evadir comiendo.

Me gustó la claridad con la que Marisol entiende, maneja y expone un tema tan difícil de entender, porque todo el mundo tiene una solución a esto pero no desde la raíz como este taller. Me siento muy afortunada de haberlo llevado en línea, siento que de otra manera no hubiera sido posible vivirlo, ir cada miércoles hubiera sido imposible ya que vivo en Monterrey.

Me gustaron mucho las dinámicas. Me reconfortaron las respuestas que les daba a mis compañeras y el respeto con el que ella lo maneja así como el respeto que todas tuvimos con las demás participantes.

Gracias nuevamente Marisol.

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