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Entender mi gordura para que llegue mi delgadez.

Por Marisol Santillán

Cuando nos sentimos gordas, más allá de cuantos kilos tenemos de sobrepeso, desde que abrimos el ojo por la mañana ya nos estamos llamando gordas, de una forma indirecta ¡claro!, al pensar en qué vamos a desayunar que no engorde, que sea de dieta y que simplemente llene el estómago, sin importar si nos gusta o no. A la hora de vestirnos nos juzgamos y criticamos con los peores insultos que hemos dicho y tratamos de disimular la lonja, la pansa o las caderas. Y así, transcurre todo el día, pensando en lo gorda que no sentimos y todo lo que tenemos que hacer para que desaparezca…

Pero no importa cuánto nos esmeremos en hacer dieta y en hacer ejercicio, tarde o temprano los insultos vuelven a pesar de haber perdido algunos kilos, y el circulo vicioso regresa, ver cómo deshacernos de la gordura es lo más importante.

Entender mi gordura significa verme a mi sin el espejismo de querer tener el cuerpo perfecto, delgado y musculoso. Entender mi gordura es entender las verdaderas razones de porque comemos demás, de porque mi forma de comer es más bien un acto de tragar para esconder lo que siento, lo que necesito y de querer esconderme tras un escudo de protección…

Nos protegemos de lo que nos lastima, de aquella situación que no nos atrevemos a arreglar, de un entorno que nos agrede, de no sentirnos valiosas, merecedoras, del miedo a tener una pareja que nos abandone, del miedo a decir que no y poner límites… pero al mismo tiempo seguimos dolidas por no tener lo que queremos, por no ser felices, por no sentirnos atractivas y apreciadas.

Y por estar peleando con la gordura dejamos de reconocer todo lo valioso que sí somos, que si tenemos. En el intento de desaparecer a la gorda del espejo dejamos de reconocer los logros del día a día, dejamos de valorar las cualidades que nos hacen ser quien en verdad somos, dejamos de conocernos porque el único adjetivo que vemos es “eres gorda”.

Queremos arreglar el cuerpo que tenemos en lugar de poner atención en nuestras verdaderas necesidades, que son la mejor guía para obtener lo que tanto deseamos SER FELICES, Amadas y Aceptadas.

Pero cuando empiezas por conocer quien realmente eres debajo de esa protección, inicias un camino a ver tu mundo emocional, qué te gusta hacer de comer, qué te gusta comer, cómo te gusta vestirte más allá del peso, que disfrutas hacer en tus ratos libres. Empiezas a ser curiosa de tu vida, con quien disfrutas estar, descubres si tu vida laboral te satisface o no, cómo es tu vida familiar y en qué cambios necesitas actuar. Al reconocer todo eso podrás dejar de tapar huecos comiendo, podrás empezar a comer disfrutando lo que te gusta y dejaras de comer lo que no te hace bien, escucharas tus necesidades reales y no las que imaginas que DEBES estar haciendo, y poco a poco comienza un camino de amor de contigo, donde comer demás ya no es necesario y cuidar de ti misma es una necesidad real.

Al amarte y cuidarte te darás cuenta que tu forma de comer cambia, porque ahora buscas los alimentos que te ayudan a sentirte bien y que ya no usas para esconder tus sentimientos, protegerte ya no es necesario hacerlo a través de la comida, ahora te sientes capaz de hacerlo por ti misma, te sientes más segura de quien eres y lo que vales. Viviendo así, inevitablemente el peso empieza por disminuir y la talla de cuerpo empieza a ser cada vez la que te corresponde y no la que te exiges, poco a poco empiezas a ver frente al espejo cómo tu cuerpo se vuelve más delgado.

Te invito a hacer un ejercicio:

1.Cuando te sientes bien contigo, cuando tienes ganas de cuidar de ti

¿Cómo es tu plato de comida? ¿Qué alimentos decides comer?

2.Cuando te sientes a disgusto o decepcionada de ti

¿Cómo es tu plato de comida? ¿Qué alimentos decides comer?

¿Notas la diferencia?

Cuando yo me sentía a disgusto conmigo, mi forma de comer no importaba, sólo quería tragarme lo que estaba enfrente.

Cuando yo me siento feliz en mí, conmigo, mi plato de comida está lleno de alimentos que disfruto, que me gustan y me hacen sentir que estoy cuidando de mí, me dan ganas de demostrarme amor.

¿Cómo fue para ti?

Empieza por entender qué necesita tu gordura para irse y tu ser delgada llegará…

¿Quieres sanar tu relación emocional con la comida? En verdad ¿Quieres terminar la batalla con el peso, con la dieta y la talla de tu cuerpo? ¿Encontrar un camino más allá de ocuparte de permanentemente por conservar unos números en la ropa y la báscula?

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Psict. Marisol Santillán

Bienvenidos a mi espacio, tú espacio!

Aquí encontrarás un lugar donde exploramos juntos la relación profunda entre la comida, las emociones y nuestra salud mental. Este es un sitio pensado para ti, que buscas comprender más sobre el hambre emocional, mejorar tu autoestima y cuidar de tu bienestar. A través de videos, escritos y testimonios de mis talleres, podrás descubrir herramientas y reflexiones que te acompañarán en tu proceso personal.

Te invito a navegar, compartir y sentirte apoyado en cada paso de este viaje. ¡Estoy muy feliz de que estés aquí y espero que encuentres lo que necesitas para sanar y crecer!

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Testimonios

Al principio de este taller estaba escéptico y no me consideraba una persona que tuviera problemas con la comida, asistí por acompañar a mi esposa, conforme avanzo el taller descubrí que soy comedor emocional, que compro compulsivamente y que no sabía reconocer mis emociones, las reprimo. Descubrí que hace tiempo no disfruto de la vida.
Hoy tengo herramientas que me servirán también en el futuro para lograr mis objetivos.
Gracias por esta enseñanza.

Marisol, quiero agradecerte por todas las herramientas de las cuales me puedo acompañar en este proceso, gracias por la paciencia, amor y entrega que pones en tu taller es un honor para mí el poder coincidir con gente como tú y el grupo. Por primera vez me sentí identificada con personas que están pasando por lo mismo que yo, comprendí que tengo una mala relación con la comida y con mi cuerpo, pero que también puedo reaprender a alimentarme y esta vez hacerlo con más atención y comprensión a mí, es un proceso y entiendo que lleva su tiempo.

Hoy acepto y amo mi cuerpo sin importar su talla, elijo alimentos y situaciones que sólo brinden bienestar .

Mil gracias Marisol.

Me voy mucho más atenta y alerta de cómo yo tapaba mis sentimientos y mi miedo a ser vista como “solo” un cuerpo y por eso me saboteaba mucho por años; me escudaba en que “algo debo tener” o “no puedo” pero necesitaba darme cuenta que a veces me siento sola o insegura o ansiosa y no pensaba en mi bienestar.

Definitivamente si necesitaba oír todo esto y comenzar este cambio e ir a terapia para lograr estar más tranquila.

Muchas gracias por compartir tu propia experiencia y por ayudarnos a darnos cuenta.

Este taller cambió la imagen que tengo de mi, de mi forma de vivir y de no querer ver mis emociones, que hoy descubro me llevan a comer por hambre emocional. Había leído sobre el tema pero definitivamente no es lo mismo tener ejercicios y tu guia Marisol que es parte importante durante el trabajo de cada sesión.
Agradezco conocerte por que ahora soy otra persona, con muchas ganas de seguir alimentando mi bienestar y no mi boca.
Gracias por existir!!

De verdad antes de terapia contigo y el taller pensé que nunca iba a tener lo necesario para salir de mis conflictos emocionales y con el circulo vicioso que tenía desde hace mucho tiempo.

De la Terapia Individual pienso que ya merecía encontrarme contigo, fuiste mi regalo cuando lo necesitaba y aunque me siento abrumada porque sé que tengo que hacer mucho, tengo mucha tarea por delante pero ala vez me da mucha esperanza porque se que lograré el objetivo si sigo las enseñanzas que he aprendido.

El taller me parece muy completo, abarca todos los aspectos para sanarme, cuando estoy sola y tengo alguna duda sobre mi forma de comer, busco y me doy cuenta que ya me diste todas las herramientas para poder continuar yo sola en esta sanación.

¡Gracias Marisol!

Me pareció un curso muy padre que te quita muchas vendas de los ojos y te ayuda o motiva para seguir adelante. Sigan así! Muchas Gracias por todo! Felicidades!

Me gusto mucho el taller, pero lo más importante es que me sirvió para darme cuenta de más cosas que suceden en mi vida y de las creencias que manejo. Definitivamente el taller implica el principio de muchas cosas que debo trabajar, es una Gran guía y excelente inversión.

Te definiría como la empatía personalizada, es motivante ver a alguien que entiende por lo que pasamos desde su propia experiencia. Me abriste los ojos de muchas cosas y me gusto la forma ¡muchas gracias!

Durante el desarrollo del TALLER MI RELACIÓN EMOCIONAL CON LA COMIDA, comprendí por fin, cómo es que ninguna «dieta restrictiva» fue, es o será la solución para mi control del peso corporal, como tradicionalmente lo creí.

El peso que perdí mediante las innumerables dietas restrictivas ha sido temporal y la constante a lo largo de mi vida… y vaya que le «echado ganitas», entiéndase perder muchos kilos (20, 30, 35 kilos).

A través de este taller me di cuenta que la gran mayoría de los planes de pérdida de peso coinciden en sugerir erradamente restricciones de uno o varios grupos de alimentos, satanizando a muchos o colocando una etiqueta de indeseables, generando una tensión que más tarde o temprano te compulsan a buscar nuevamente todo aquello «prohibido en tu alimentación», siendo el cuento de nunca acabar y sintiéndote peor que cuando iniciaste.

Sin duda este taller es el inicio de un proceso y un camino por transitar, una excelente herramienta de autoconocimiento y el mejor inicio para la reconciliación entre la comida  y YO.

Te agradezco infinito Marisol todo tu apoyo y entrega durante el taller, la valiosa colaboración de Yolanda Santillán y la nueva edición de tu libro.

Una abrazo muy afectuoso y gracias totales!!!

Entre al taller de Marisol por recomendación de una amiga, ella insistía que el ejercicio y mi dieta eran una exageración. En el taller con las palabras de Marisol comprendí a que se refería.

Si bien no tengo muchos kilos encima, tenía mucho miedo a ser gorda, en mi casa eso está prohibido y eso me mantenía sin estar en el peso deseado y con un plato lleno de comida muy triste. Todos los días iba a gimnasio y a caminar. Entendí que con el grupo y sus anécdotas, más todos los temas que Marisol nos enseña, que me estaba haciendo daño.

Salgo del taller con muchos aprendizajes sobre mis sentimientos, con un mapa que se llama hambre emocional y que empieza a ser una guía más amorosa que la dieta.

Me siento tranquila en mi cuerpo y empiezo a reconciliarme con la comida. Se que aquí no termina y que la responsabilidad de darme bienestar es solo mía.

Gracias totales Marisol por compartirnos tu experiencia y todo lo que nos enseñas. Sin temor a equivocarme este es un taller que les recomiendo al 100%

Mi compulsión ha cambiado, ahora me doy cuenta y puedo parar porque reflexiono en que la comida no sanará el problema.

He legalizado alimentos: como lo que me gusta pero he modificado cantidades, esto me deja sin antojo y por lo mismo no hay atracón, al no compulsarme o tener atracones esto me ha ayudado a bajar de peso.

Esta nueva forma ha reestructurando mi vida social, porque ya no evito asistir a los lugares que me invitan, ni sufro al ver la carta, solo mido mis cantidades pero como de todo.

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