Sentirte bien no es igual a distraerte.

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Cuando les hago la pregunta ¿Qué podrías hacer para darte un momento de placer en lugar de comer? Es común que respondan “tengo algunas cosas pendientes por hacer…” “terminar de lavar” “¿hacer ejercicio?” “¿leer?” entre algunas otras.

La realidad es que esas pueden ser estrategias para evitar comer sin hambre, pero no son una herramienta que brinde PLACER, es decir, son otro distractor. Si lo que estás buscando es placer, diversión o gozo sin comer, seguramente estas acciones te van a entretener por un rato, pero si las has aplazado es porque no son placenteras y es probable que termines cansada y con ganas de comer porque no te dejarán satisfecha.

Es importante ser honestas con nosotras mismas. Tener actividades que brinden gozo no debería ser costoso o tan difícil de encontrar, pero cuando solo tenemos momentos placenteros alrededor de la comida parece difícil encontrar opciones nuevas y la reflexión deberá ser aún más honesta ¿de verdad no conoces otras formas? ¿Cuándo te ríes a carcajadas no es placentero?

De pronto podemos imaginar que un lugar delicioso es fuera de casa, que se requiere gastar para X cosa, que no hay tiempo… si requiere de tanto esfuerzo quizá no reconozcas el gozo y la diversión en los pequeños detalles. Muchas personas que comen por hambre emocional, es justo porque piensan que es la única fuente para sentir que disfrutan de la vida cotidiana.

La comida es fácil de conseguir y es barata ¿Qué estrategia nueva puede tener estas características? Esta nueva manera debe ajustarse a ti y no al revés. Date un momento para escribir una lista de posibilidades y empieza a probar cuales te funcionan.

Puede ser que estas ideas no parezcan tan maravillosas como un helado, unos tacos o un chocolate, pero puede que te brinden mayor bienestar cuando lo integras a tu vida. No se trata de que sea perfecto o permanente, sino que brinde un momento ¡placentero!

Algunas ideas: pintar, salir a caminar, ver una serie viejita, escuchar tu música favorita, darte un baño con aromaterapia, respirar descansando los pies, pintarte las uñas, estirarte, acariciar tu cuerpo con una crema corporal, comprar flores y colocarlas en un florero, aprender algo nuevo, bailar, escribir un cuento, etc. Encontrar el lado placentero de la vida requiere que te permitas sacar tu lado travieso, el que no es rígido, soltar el control y experimentar.

Conforme avances en nuevas actividades, tu hambre emocional dejará de llevarte hacia la comida cuando busques ratos divertidos y de calma. No se trata de distraerte sino de verdaderamente estar satisfecha contigo.

Psict. Marisol Santillán