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Mi relación Emocional con la comida® …un camino para reconocerme.

Por Marisol Santillán

Entender porque no bajo de peso o porque no logro mantenerlo, va más allá de pensar en la fuerza de voluntad o en la nueva dieta que voy a buscar, esta dolorosa forma de vida, tiene que ver con el vínculo que yo he hecho con la comida y mis emociones, con creer que el problema es el peso o la talla de mi cuerpo y vivo esperando estar delgada para que todos mis problemas se solucionen.

Se trata de reconocer que el origen es emocional  y que he querido taparlo con comida,  esta inseparable amiga me ha ayudado a  “escapar o anestesiarme” de  los sentimientos que considero  desagradables,  dolorosos o prohibidos. La comida  me saca de la situación, actuando como un gran distractor de lo que realmente esta sucediendo en mi vida, aparentemente me da unos minutos de placer, mientras  me la como, pero esto es irreal ya que aunado a  todo lo que me digo mientras como, más tarde volverá la ansiedad, ahora cargada de culpa por la forma en que comí.

Los atracones  “no tengo hambre pero seguiré comiendo” son en realidad llamadas de atención, es la forma que de algún modo encuentra mi cuerpo y mi alma para decirme que algo está pasando conmigo; Cuando dejo de comer “tengo hambre, pero no voy a comer” es otra forma de no escuchar lo que mi cuerpo necesita, es querer poner orden cuando mi entorno parece desordenado o un caos. Es en estos momentos cuando mas necesito escucharme y sentirme, atender mis necesidades reales, darle al cuerpo la satisfacción del hambre estomacal  y alimentar el alma dándole lo que me pide el hambre emocional.

La comida se volvió mi mejor amiga, no sólo por que me calma lo que no quiero sentir,  si no también porque fue el recurso que encontré para sobrevivir: sabe rico y esta a mi alcance todo el tiempo. Cuando he usado la comida para encontrar bienestar o protección pareciera que si me la quito de enfrente, nada será tan bueno o maravilloso, pero en realidad cuando logro no comer si no tengo hambre física, entonces puedo encontrar que hay un sinfín de cosas más por hacer, es sorprenderme a mi misma tratándome como si yo fuera un invitado especial a mi vida, darme lo que le daría a esa persona que me esta pidiendo ayuda, amor, es usar mi creatividad para darme cuenta que otras actividades puedo hacer y poner atención a lo que en realidad me gustaría disfrutar. Es quitar la pausa en la que he vivido tratando de estar delgada, todo aquello que imagino que esta por venir, ahora puedo hacerlo.

Te invito a que descubras que te estas comiendo, preguntándote:

¿Qué es lo que en realidad necesito? ¿Mi cuerpo quiere comida o mi alma me pide atender una emoción? ¿De qué tienes hambre en realidad?

¿Tu hambre es estomacal o emocional?

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Aquí encontrarás un lugar donde exploramos juntos la relación profunda entre la comida, las emociones y nuestra salud mental. Este es un sitio pensado para ti, que buscas comprender más sobre el hambre emocional, mejorar tu autoestima y cuidar de tu bienestar. A través de videos, escritos y testimonios de mis talleres, podrás descubrir herramientas y reflexiones que te acompañarán en tu proceso personal.

Te invito a navegar, compartir y sentirte apoyado en cada paso de este viaje. ¡Estoy muy feliz de que estés aquí y espero que encuentres lo que necesitas para sanar y crecer!

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Testimonios

Entendí muy bien el taller, desde el primer ejercicio, tomé todas las herramientas, lo que no había encontrado antes. Me gustaría mas tiempo y mayor espacio. Por primera vez escuche mi cuerpo, supe qué en realidad mi cuerpo necesita: poca cantidad de comida.

Ahora sé que no soy una enferma irremediable y eso me emociona muchísimo, además de que soy mi propia medicina, eso me ilumina y me compromete a atizar la llamita, estoy feliz!

Estoy gratamente sorprendido del contenido de este taller, temas, pasos y forma de exponerlo por Marisol. Los resultados en mi forma de pensar y de sentir también me sorprenden. Me ha ayudado a identificar emociones que han afectado mi forma de actuar ante alguna situacion y ante mis emociones.
Me siento feliz de saberme en control sobre tomar la decisión de Qué, Cómo y Cuanto comer. Haciéndolo con conciencia, de forma saludable y las cantidades que necesito.
Me di cuenta de lo importante que es hacer lo que Quieres ademas de lo que Debes.

Mi compulsión ha cambiado, ahora me doy cuenta y puedo parar porque reflexiono en que la comida no sanará el problema.

He legalizado alimentos: como lo que me gusta pero he modificado cantidades, esto me deja sin antojo y por lo mismo no hay atracón, al no compulsarme o tener atracones esto me ha ayudado a bajar de peso.

Esta nueva forma ha reestructurando mi vida social, porque ya no evito asistir a los lugares que me invitan, ni sufro al ver la carta, solo mido mis cantidades pero como de todo.

Al principio de este taller estaba escéptico y no me consideraba una persona que tuviera problemas con la comida, asistí por acompañar a mi esposa, conforme avanzo el taller descubrí que soy comedor emocional, que compro compulsivamente y que no sabía reconocer mis emociones, las reprimo. Descubrí que hace tiempo no disfruto de la vida.
Hoy tengo herramientas que me servirán también en el futuro para lograr mis objetivos.
Gracias por esta enseñanza.

Me gustó mucho el taller. Me pareció bien dirigido, con una agenda clara, con ejemplos claros y precisos. Amé los videos que nos compartiste y el material didáctico siempre fue explicado con ejemplos reales. Los tiempos en grupo también me parecieron adecuados, y el seguimiento a las tareas fue constante.

Sentirme comprometida con la clase, y sentirme responsable de dar reporte de mis vivencias, creo que me ayudaron a ser constante y a estar atenta de no solo participar en clase, si no de también
hacer el día a día de la consciencia del hambre emocional.

La repetición de los términos como el hambrómetro, las guías de alimentación,  legalizar la comida, aceptar mi «masita», etc. Reforzaron lo que iba aprendiendo semana tras semana. La participación de Yolanda también me gustó, ejercicios prácticos como las meditaciones guiadas, las posturas de la escultura, etc., me encantan, me ayudan a anclar la teoría.

Aprecio que siempre nos diste tiempo de preguntar, y contestabas todo, incluso en el whats después de clase.

Ampliamente recomendable. Me encantó.

Muchas gracias, con cariño.

El taller me parece una gran herramienta para la vida, no solo para tener una buena Relación con la Comida. Me voy agradecida contigo Marisol por todo lo que nos trasmitiste y agradecida conmigo de brindarme este espacio de autoconocimiento.

Te felicito por tu labor, la constancia y la forma tan linda y profesional de llevar el taller.

Me llevo un gran compromiso conmigo y me voy segura de lograr mi meta, retroalimentandome todos los días.

Gracias.

Gracias Marisol por compartir tu experiencia y a través de esto ayudarme a conocer mi cuerpo y a quererlo y empezar a tratar de reconocer los sentimientos y emociones que me mueven a tener un atorón y mala relación con la familia.

Me voy muy feliz porque como que al aplicar tus recomendaciones voy a estar bien.

Marisol:

Entré contenta a este taller por que sabía que me iba a servir, yo pensé que me iba a caer bien, pero se me fue de las manos por que superaste todas mis expectativas.

Es el comienzo de una nueva vida que me falta por vivir.

Te quiero dar las gracias por que aprendí mucho y sobre todo por que siento que esto me va a dar libertad.Mil gracias por todo, espero seguirte viendo. Gracias.

Tu trabajo me parece indispensable para la educación de nuestros hijos, nunca me hubiera imaginado lo parecido que comemos en casa, ahora entiendo a mi hija y a mi misma. Entiendo que no querer hacerme responsable de mis emociones y de mis sentimientos me seguirán llevando a la comida. Gracias Marisol por presentarme tantos sentimientos que no conocía y sé que ahora podre manejar sin taparlos con la comida, el camino empieza con mucho entusiasmo, quiero vivir en atención a mi.

Mi vida ha empezado a cambiar, ahora se que soy una persona valiosa por ser yo misma. El proceso ha sido difícil y doloroso, por que abrí los ojos a mi realidad, pero poco a poco he ido encontrando mi camino.

Mi relación con la comida y las emociones hoy están separadas, logro satisfacer mi hambre estomacal y sigo descubriendo nuevas formas para lidiar con mis emociones. El peso ahora esta en segundo plano, mejor vivo feliz y descubriendo nuevas cosas de mi día a día. Gracias!!

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