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Una pausa frente al estrés, el consuelo y la comida.

Por Marisol Santillán

Crear nuevas habilidades emocionales es importante cuando estamos trabajando en nuestra relación con la comida, dar una PAUSA antes de tomar algo para comer es un gran paso. Te invito a reflexionar para que encuentres nuevas maneras de integrarlas a tu vida.

Sobre el estrés:

Todos tenemos momentos complicados o situaciones que nos llevan a sentir estrés, pero eso no significa que recurramos a la comida para transitarlo. Es importante aceptar que no importa cuánto nos esforcemos, habrá momentos en los que la vida no esté bajo nuestro control y que esto, puede hacer que nos sintamos impotentes o frustrados. Al aceptar la realidad de lo que sentimos y de la situación, avanzamos mucho hacia la reducción del estrés.

Algunas habilidades para el manejo del estrés son: terminar con el perfeccionismo y poder soltar el deseo de controlarlo todo. Reconocer que a veces necesitamos ayuda y aprender a pedirla. Ser realista de la situación y de lo que sentimos. Ver los desafíos como oportunidades de aprendizaje y practicar la paciencia.

Sobre el placer:

La mayoría de las personas que cubrimos las emociones comiendo, somos personas que nos sentimos incómodas con el placer y no estamos seguras de si está bien sentirlo. El placer puede hacernos sentir traviesos, permisivos o culpables. Es importante entonces, para disfrutar todo tipo de placeres y dejar de ver a la comida como el único gozo aceptable, reflexionar y actualizar nuestro sistema de creencias sobre el placer y el merecimiento.

Hasta que aprendamos a valorar el placer por derecho propio en sus diversas formas, estaremos atrapados corriendo hacia la comida (dulce o salada) cuando lo que realmente estamos buscando es alegría, diversión, deleite, gozo y creatividad. Te puedo garantizar que el expandir tus fuentes de placer reducirá el comer emocional y tendrás una vida más plena.

Sobre el consuelo:

Aprendemos a sentirnos cómodos en la niñez cuando nos calmaron al vernos tristes o molestos, cuando nos enseñaron que nuestros sentimientos eran validos y permitidos. En caso contrario, esta puede ser una razón por la que recurres a la comida, evitarlos.

El propósito de consolarnos es volver a regular el sistema nervioso alterado y regresar el alivio al cuerpo. Incluye llorar para liberar la tensión, desahogarse, expresar, apoyarse en otros o ser calmado por otro (pedirlo si es necesario) y propiciar un diálogo interno de calma y que nos ayude a sentir que todo estará bien. Se basa en comprender que cuando estamos molestos, tristes, o irritados lo último que necesitamos es gritarnos y ser duros con nosotros mismos. Es ser comprensivos con nosotros mismos para nutrirnos y expandirnos de formas saludables.

En realidad, ninguna de estas situaciones se arregla comiendo, por el contrario, nos distrae de lo que realmente necesitamos. Trabajar en crear nuevas habilidades emocionales es nuestra responsabilidad frente al autocuidado. Dar una pausa para observar lo que realmente está sucediendo te brindará mayor satisfacción.

Aprende de tu hambre emocional y dile adiós a la dieta, es mi último libro ¡te lo recomiendo!

Es de editorial Vergara. Impreso, audiolibro y ebook.

Bienvenidos a mi espacio, tú espacio!

Aquí encontrarás un lugar donde exploramos juntos la relación profunda entre la comida, las emociones y nuestra salud mental. Este es un sitio pensado para ti, que buscas comprender más sobre el hambre emocional, mejorar tu autoestima y cuidar de tu bienestar. A través de videos, escritos y testimonios de mis talleres, podrás descubrir herramientas y reflexiones que te acompañarán en tu proceso personal.

Te invito a navegar, compartir y sentirte apoyado en cada paso de este viaje. ¡Estoy muy feliz de que estés aquí y espero que encuentres lo que necesitas para sanar y crecer!

Explora, aprende y conéctate con tu mejor versión.

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Dar Talleres y ayudar a otros a sanar su relación con la comida y las emociones es en camino maravilloso, lleno de satisfacción y motivación. Haz clic en el botón para ver más sobre mi trabajo.

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Psicoterapeuta Marisol Santillán 2026

Mis propuestas para ti

Testimonios

Gracias por compartirnos un trabajo aparentemente invisible porque sólo las mujeres que tenemos una Mala Relación con la Comida y las Emociones lo podemos ver.
Yo me quedó feliz de saber que podemos lograr cambios emocionales y físicos a través de tu taller.

Me sirvió mucho enfrentarme con mi realidad y saber que soy mujer como muchas que no sabía consentirse o controlar su vida. Poco a poco la ansiedad ha ido cambiando con este taller, encontré que la comida solo te nutre y no te afecta.

Hoy siento renovada y capaz de empezar nuevos proyectos en mi vida y decidida a empezar a “Sentir”. Gracias por existir y darme la oportunidad de recibir su retroalimentación que me hizo mucho bien, constatar tu experiencia, así como de mis compañeras.

Me voy llena de satisfacción y sabiendo que puedo y que siento.

Gracias

Me gustó mucho el taller. Me pareció bien dirigido, con una agenda clara, con ejemplos claros y precisos. Amé los videos que nos compartiste y el material didáctico siempre fue explicado con ejemplos reales. Los tiempos en grupo también me parecieron adecuados, y el seguimiento a las tareas fue constante.

Sentirme comprometida con la clase, y sentirme responsable de dar reporte de mis vivencias, creo que me ayudaron a ser constante y a estar atenta de no solo participar en clase, si no de también
hacer el día a día de la consciencia del hambre emocional.

La repetición de los términos como el hambrómetro, las guías de alimentación,  legalizar la comida, aceptar mi «masita», etc. Reforzaron lo que iba aprendiendo semana tras semana. La participación de Yolanda también me gustó, ejercicios prácticos como las meditaciones guiadas, las posturas de la escultura, etc., me encantan, me ayudan a anclar la teoría.

Aprecio que siempre nos diste tiempo de preguntar, y contestabas todo, incluso en el whats después de clase.

Ampliamente recomendable. Me encantó.

Muchas gracias, con cariño.

Al principio de este taller estaba escéptico y no me consideraba una persona que tuviera problemas con la comida, asistí por acompañar a mi esposa, conforme avanzo el taller descubrí que soy comedor emocional, que compro compulsivamente y que no sabía reconocer mis emociones, las reprimo. Descubrí que hace tiempo no disfruto de la vida.
Hoy tengo herramientas que me servirán también en el futuro para lograr mis objetivos.
Gracias por esta enseñanza.

Quiero empezar por agradecerte el que estés viva y que hayas tenido el valor de aceptar que tenias un problema de salud, haberlo tratado y sobretodo el ayudar a las personas que tenemos problemas en la forma de alimentarnos para empezar a sanarnos y conocer nuestras fallas y virtudes. El haber venido a este taller va a tener (ya lo tiene) un impacto tan positivo en mi vida personal y laboral impactante.

Gracias soy una mejor persona que se va querer, a perdonar y aceptar como lo que siempre ha sido… mujer!

Un millón de gracias.

Gracias Marisol, tu taller me ha cambiado la vida, me reconectó conmigo misma, volví a escucharme, a escuchar a mi cuerpo,  volví amarme y aceptarme, me veo y me siento diferente y eso no tiene nada que ver con el peso, por fin me liberé del yugo de las constantes dietas que solo me hacían infeliz, hoy me elijo a mí, elijo comer con bienestar y elijo escuchar a mi cuerpo y darle lo que necesita.

Me voy mucho más atenta y alerta de cómo yo tapaba mis sentimientos y mi miedo a ser vista como “solo” un cuerpo y por eso me saboteaba mucho por años; me escudaba en que “algo debo tener” o “no puedo” pero necesitaba darme cuenta que a veces me siento sola o insegura o ansiosa y no pensaba en mi bienestar.

Definitivamente si necesitaba oír todo esto y comenzar este cambio e ir a terapia para lograr estar más tranquila.

Muchas gracias por compartir tu propia experiencia y por ayudarnos a darnos cuenta.

Mi vida ha empezado a cambiar, ahora se que soy una persona valiosa por ser yo misma. El proceso ha sido difícil y doloroso, por que abrí los ojos a mi realidad, pero poco a poco he ido encontrando mi camino.

Mi relación con la comida y las emociones hoy están separadas, logro satisfacer mi hambre estomacal y sigo descubriendo nuevas formas para lidiar con mis emociones. El peso ahora esta en segundo plano, mejor vivo feliz y descubriendo nuevas cosas de mi día a día. Gracias!!

Marisol:

Entré contenta a este taller por que sabía que me iba a servir, yo pensé que me iba a caer bien, pero se me fue de las manos por que superaste todas mis expectativas.

Es el comienzo de una nueva vida que me falta por vivir.

Te quiero dar las gracias por que aprendí mucho y sobre todo por que siento que esto me va a dar libertad.Mil gracias por todo, espero seguirte viendo. Gracias.

El taller me ayudó a entender que tengo un problema con raíces emocionales y que creía era un problema de alimentación, quería controlar mi tristeza, mi mala autoimagen, mi falta de amor propio controlando mi forma de comer. Me di cuenta que es un problema profundo, pensaba que con estudio, conocimiento, hacer una dieta y otra, algún día lo alcanzaría, este curso me hizo ver qué lo ideal es que reaprender a sentir, sentir todo lo que quería evadir comiendo.

Me gustó la claridad con la que Marisol entiende, maneja y expone un tema tan difícil de entender, porque todo el mundo tiene una solución a esto pero no desde la raíz como este taller. Me siento muy afortunada de haberlo llevado en línea, siento que de otra manera no hubiera sido posible vivirlo, ir cada miércoles hubiera sido imposible ya que vivo en Monterrey.

Me gustaron mucho las dinámicas. Me reconfortaron las respuestas que les daba a mis compañeras y el respeto con el que ella lo maneja así como el respeto que todas tuvimos con las demás participantes.

Gracias nuevamente Marisol.

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