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Satisfecha con tu autocuidado a pesar de la crisis.

Por Marisol Santillán

Algunas veces puedes sentir que no estas haciendo lo suficiente, que las cosas parecen estar mal en casa, en tu trabajo o con tu familia, y además odias tu cuerpo y tu relación con la comida parece un caos… y decides hacerte a un lado, descuidándote y quizá tirarte a llorar o ver televisión con un plato de comida…“ya nada importa”

Una forma de levantarte y recuperar el buen animo es enfocarte en todo lo que has hecho bien, en aquellas cosas que te hacen estar satisfecha de ti, orgullosa. No necesariamente en aquellos grandes logros como un televisor nuevo o viajar a un SPA por un fin de semana, sino mirar esos pequeños grandes logros que te han hecho estar adelante de las viajas costumbres como el auto sabotaje, esos grandes momentos donde el apapacho no fue con comida y sí lograste estar satisfecha de ti, ese trabajo tedioso que estuvo listo a tiempo, aquel feliz encuentro con un cambio de conducta que hoy es un hábito. Todo aquello lo has logrado viviendo la misma vida que transcurres en este momento.

Quienes somos comedores emocionales tenemos la creencia de que todo debe estar perfecto para saber que lo estamos haciendo bien y gastamos mucha energía y tiempo en comprobarlo, de lo contrario, parece que todo se derrumba y se acaba la motivación. No se trata de invertir la energía en eso, sino en todo lo contrario, se trata de usarla para cuidar bien de nosotros mismos, para saber que la vida tiene subidas y bajadas, aciertos y desaciertos y que con ellos viene el aprendizaje. El autocuidado implica dedicarle tiempo a ello, aunque los tiempos no coincidan con nuestra agenda, es usarlo a nuestro favor, es darme cuenta de que vale la pena el esfuerzo, que yo lo valgo.

Sin importar lo que suceda en tu entorno, regresar a mirarte y cuidar de ti es un regalo hermoso.

Aquí te comparto unos tips que pueden apoyarte:

  • No te sientes a comer lo que hay en casa chopeando tu decepción, mejor ve al supermercado y compra comida que te recuerde que vale la pena cuidar de ti.
  • Sal a caminar, baila en tu casa, mueve el cuerpo y genera un cambio de energía en ti.
  • Limpia un espacio o cajón de tu casa que has estado posponiendo.
  • Ve al espejo y has caras graciosas, ríete contigo.
  • Saca tu lista de pendientes y revisa qué puedes adelantar en este momento.
  • Juega un rato con tu mascota.
  • Dedícate un tiempo al cuidado de tu cuerpo, las uñas, un baño, depilarte, experimenta algún peinado nuevo, etc.
  • Regálate unas flores, sal a buscarlas.
  • Salte de ese estado de victima y escribe tus logros, pequeñitos o grandes ¡todos cuentan!

El punto de sentirte satisfecha contigo misma está en notar, en darte cuenta de que puedes hacerlo, que eres responsable de ti y que tienes la voluntad de seguir haciéndolo. A veces podemos olvidarlo, pero el poder para lograrlo siempre está dentro de ti.

Hacer una pausa para recordarlo no implica sentarte frente un plato de comida, sino detenerte un momento para recordar que estás en un camino de reconciliación contigo más allá de la forma de tu cuerpo y el proceso no tiene que ser perfecto sino constante.

Terapeuta Marisol Santillan

Bienvenidos a mi espacio, tú espacio!

Aquí encontrarás un lugar donde exploramos juntos la relación profunda entre la comida, las emociones y nuestra salud mental. Este es un sitio pensado para ti, que buscas comprender más sobre el hambre emocional, mejorar tu autoestima y cuidar de tu bienestar. A través de videos, escritos y testimonios de mis talleres, podrás descubrir herramientas y reflexiones que te acompañarán en tu proceso personal.

Te invito a navegar, compartir y sentirte apoyado en cada paso de este viaje. ¡Estoy muy feliz de que estés aquí y espero que encuentres lo que necesitas para sanar y crecer!

Explora, aprende y conéctate con tu mejor versión.

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Psicoterapeuta Marisol Santillán 2026

Mis propuestas para ti

Testimonios

Entre al taller de Marisol por recomendación de una amiga, ella insistía que el ejercicio y mi dieta eran una exageración. En el taller con las palabras de Marisol comprendí a que se refería.

Si bien no tengo muchos kilos encima, tenía mucho miedo a ser gorda, en mi casa eso está prohibido y eso me mantenía sin estar en el peso deseado y con un plato lleno de comida muy triste. Todos los días iba a gimnasio y a caminar. Entendí que con el grupo y sus anécdotas, más todos los temas que Marisol nos enseña, que me estaba haciendo daño.

Salgo del taller con muchos aprendizajes sobre mis sentimientos, con un mapa que se llama hambre emocional y que empieza a ser una guía más amorosa que la dieta.

Me siento tranquila en mi cuerpo y empiezo a reconciliarme con la comida. Se que aquí no termina y que la responsabilidad de darme bienestar es solo mía.

Gracias totales Marisol por compartirnos tu experiencia y todo lo que nos enseñas. Sin temor a equivocarme este es un taller que les recomiendo al 100%

Marisol:

Te agradezco el haber cambiado mi percepción, ahora puedo ver diferente, tu libro, el taller y la convivencia han resultado ser un nuevo punto de partida.

Gracias!

Durante el desarrollo del TALLER MI RELACIÓN EMOCIONAL CON LA COMIDA, comprendí por fin, cómo es que ninguna «dieta restrictiva» fue, es o será la solución para mi control del peso corporal, como tradicionalmente lo creí.

El peso que perdí mediante las innumerables dietas restrictivas ha sido temporal y la constante a lo largo de mi vida… y vaya que le «echado ganitas», entiéndase perder muchos kilos (20, 30, 35 kilos).

A través de este taller me di cuenta que la gran mayoría de los planes de pérdida de peso coinciden en sugerir erradamente restricciones de uno o varios grupos de alimentos, satanizando a muchos o colocando una etiqueta de indeseables, generando una tensión que más tarde o temprano te compulsan a buscar nuevamente todo aquello «prohibido en tu alimentación», siendo el cuento de nunca acabar y sintiéndote peor que cuando iniciaste.

Sin duda este taller es el inicio de un proceso y un camino por transitar, una excelente herramienta de autoconocimiento y el mejor inicio para la reconciliación entre la comida  y YO.

Te agradezco infinito Marisol todo tu apoyo y entrega durante el taller, la valiosa colaboración de Yolanda Santillán y la nueva edición de tu libro.

Una abrazo muy afectuoso y gracias totales!!!

Gracias Marisol por compartir tu experiencia y a través de esto ayudarme a conocer mi cuerpo y a quererlo y empezar a tratar de reconocer los sentimientos y emociones que me mueven a tener un atorón y mala relación con la familia.

Me voy muy feliz porque como que al aplicar tus recomendaciones voy a estar bien.

Mi experiencia:

Fue un taller que tenía pendiente, pero con flojera y pensando “ojalá me ayude”, “espero la magia”.

No fue magia porque tengo y tuve que trabajar en mí, pero si fue magia por que en poco tiempo trabajé cosas de años y que me afectaban a mil.

Me voy feliz con un cambio de actitud y con tantas ganas de seguir adelante con este trabajo.

El taller me parece una gran herramienta para la vida, no solo para tener una buena Relación con la Comida. Me voy agradecida contigo Marisol por todo lo que nos trasmitiste y agradecida conmigo de brindarme este espacio de autoconocimiento.

Te felicito por tu labor, la constancia y la forma tan linda y profesional de llevar el taller.

Me llevo un gran compromiso conmigo y me voy segura de lograr mi meta, retroalimentandome todos los días.

Gracias.

Gracias por el taller, me gusto la información. Voy a trabajar para hacer cambio de hábitos en mi salud y a poner mucha atención en mis emociones para cuidarme y tener una gran calidad de vida. Fué maravilloso darme cuenta que soy comedora emocional, pues nunca antes habia comprendido que tambien el restringirme siempre con la comida tenía que ver con mis emociones y mi forma de vivir.

Entendí muy bien el taller, desde el primer ejercicio, tomé todas las herramientas, lo que no había encontrado antes. Me gustaría mas tiempo y mayor espacio. Por primera vez escuche mi cuerpo, supe qué en realidad mi cuerpo necesita: poca cantidad de comida.

Ahora sé que no soy una enferma irremediable y eso me emociona muchísimo, además de que soy mi propia medicina, eso me ilumina y me compromete a atizar la llamita, estoy feliz!

Hoy siento renovada y capaz de empezar nuevos proyectos en mi vida y decidida a empezar a “Sentir”. Gracias por existir y darme la oportunidad de recibir su retroalimentación que me hizo mucho bien, constatar tu experiencia, así como de mis compañeras.

Me voy llena de satisfacción y sabiendo que puedo y que siento.

Gracias

Me pareció un curso muy padre que te quita muchas vendas de los ojos y te ayuda o motiva para seguir adelante. Sigan así! Muchas Gracias por todo! Felicidades!

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