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4 formas para cuidar de ti a pesar de no tener tiempo.

Por Marisol Santillán

Últimamente me encuentro con frases como estas “no tengo tiempo para mi” “a ver si logro tener un rato para hacer ejercicio o meditar” “no me da tiempo de cocinar” “apenas tengo un ratito para comer”

¿Te identificas con alguno? ¿Qué dices para no dedicarte tiempo?

Yo me he cachado diciendo “cuando tenga vacaciones…” “mañana me daré un espacio…” “terminé agotada, mejor después…”

Parece que con el ritmo de vida que llevamos se vuelve todo un reto tener tiempo de calidad para cuidar de nosotras mismas, saber que necesitamos tener una vida saludable no es suficiente, es importante actuar, llevarlo a cabo.

Algo que se supone debería hacernos sentir bien, de tanto pensarlo nos lleva a estar agotadas antes de intentarlo, se vuelve un punto más en la lista de pendientes. Y es entonces cuando las estrategias para darnos salud se vuelven imposibles de seguir, incluso de empezarlas.

Creo que parte del problema es que queremos “hacer mucho” para que “se note” pensar en grande para obtener grandes resultados, pero si lo piensas bien, si el problema es que tenemos muchas actividades y poco tiempo, esos “grandes” planes sobre cocinar para comer más saludable y tener una gran rutina de ejercicio o para meditar, fallarán antes de empezar.

Entonces la comida se vuelve la única caricia para aliviar el cansancio, una recompensa al esfuerzo, un premio al arduo trabajo o una forma de lidiar con la frustración ante la falta de tiempo.

El autocuidado se vuelve más sencillo cuando somos más comprensivos con nosotros mismos en lugar de solo ser disciplinados, con esto quiero decir que se requiere tener un compromiso y ser firmes pero al mismo tiempo ser amorosos y comprender las circunstancias que estamos atravesando al lidiar con el trabajo, las labores de casa, cuidar de otros y ser honestos más que fantasiosos cuando hacemos los planes, respetar el tiempo de descanso y estar conscientes de lo que sí puede funcionar y de lo que no.

Te comparto algunos tips para cuidar de ti sin crear más estrés:

  1. Elige algo pequeño en lugar de dejarlo para después.

Cuando hablamos de autocuidado, hasta el acto más pequeño es importante, cuando lo dejamos para después es como no hacer nada. Hacer un pequeño esfuerzo ahora mismo y tomarte unos minutos es verdaderamente empezar y pronto sentirás más cercana la meta.

Un ejemplo: Si la meta son 10 sentadillas, empieza con 5. Si la meta en un litro de agua empieza agregando un vaso grande durante el día. Bajar la expectativa es un buen impulso.

  • Acepta cuando estas verdaderamente cansada.

Cuando estamos cansadas y no escuchamos los avisos del cuerpo es fácil llevarnos al agotamiento y esto vuelve más difícil el autocuidado, incluso mantener la rutina de sueño se complica. Entonces, si estas cansada ¡descansa!. Sin pretender hacer más labores de casa o terminar pendientes que no urgen, deja los platos sucios, no mal gastes tu tiempo y toma una siesta, llega a la cama para dormirte temprano, cierra los ojos y escucha música, estira el cuerpo por un rato, aunque no sepas hacer yoga o ve a darte un baño caliente, recuéstate y eleva tus piernas para que descansen, esto es cuidar de ti. 

Sentarte frente a la TV comiendo y quedarte despierta hasta tarde, no es autocuidado, esto es ignorar tu necesidad de descanso.

Cuidar de ti es responder al cansancio con actos que te ayuden a recuperar energía y sentirte satisfecha con tu cuidado.

  • Practica pequeños actos de alegría:

También les llamo conductas amorosas, porque agregan un poco de amor y alegría a la rutina y requieren poco esfuerzo. Escuchar la música que te provoca bailar mientras te estas arreglando en la mañana o mientras cocinas. Colocar un arreglo de flores en tu escritorio o en la mesa. Darte el tiempo de escribir un nuevo menú que tome menos de 20 minutos cocinarlo y que te entusiasme probar nuevos sabores. Ir al parque a caminar. Servirte una refrescante agua mineral con rodajas de limón o naranja en una copa de cristal. Darte un masaje en los pies con aceites de aromas que disfrutes. Bailar y cantar tres de tus canciones favoritas, prepara un té caliente para disfrutarlo a solas en tu espacio favorito.

Estas pequeñas estrategias son un recordatorio de que mereces cuidarte desde el amor y que no tienen que ser grandes acciones para que te sientas satisfecha contigo.

Puedes hacer una lista de estas actividades que te brindan placer y llevar a cabo una cada día de la semana.

  • Agrega tiempo para ti en tu agenda:

Aparta una cita contigo cada semana y asegúrate de no dejarte plantada. Esto ayuda a no dejarnos en el último lugar de la lista de pendientes. Algunas veces puede ser para tomarte un café con una amiga, para caminar en el parque, para hacer un arreglo de flores, para darte un masaje, para cortarte el cabello, para probar una clase que te interesa, para leer tu novela favorita, para seguir viendo la nueva serie de TV, para darte un baño en tina, para terminar aquello que tienes pendiente pero que es para ti, en fin, cualquier cosa que apoye tu autocuidado, como la lista del punto anterior.

Recuerda que mereces darte la misma comprensión y apoyo que le brindas a tus seres queridos, cuando somos consciente de esto es más fácil no volver a buscar consuelo y apoyo en la comida. La frustración por no lograr las metas empieza a desaparecer y el bienestar comienza a sentirse todos los días, motivándonos a mantener un verdadero autocuidado.

Puedes leer más sobre este tema en mi libro Aprende de tu hambre emocional y dile adiós a la dieta. Editorial Vergara. de venta en librerías, tiendas online, Impreso, Audiolibro y ebook.

Mi relación Emocional con la Comida® un camino para dejar la lucha con la dieta y el cuerpo.

Bienvenidos a mi espacio, tú espacio!

Aquí encontrarás un lugar donde exploramos juntos la relación profunda entre la comida, las emociones y nuestra salud mental. Este es un sitio pensado para ti, que buscas comprender más sobre el hambre emocional, mejorar tu autoestima y cuidar de tu bienestar. A través de videos, escritos y testimonios de mis talleres, podrás descubrir herramientas y reflexiones que te acompañarán en tu proceso personal.

Te invito a navegar, compartir y sentirte apoyado en cada paso de este viaje. ¡Estoy muy feliz de que estés aquí y espero que encuentres lo que necesitas para sanar y crecer!

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Testimonios

Gracias Marisol, tu taller me ha cambiado la vida, me reconectó conmigo misma, volví a escucharme, a escuchar a mi cuerpo,  volví amarme y aceptarme, me veo y me siento diferente y eso no tiene nada que ver con el peso, por fin me liberé del yugo de las constantes dietas que solo me hacían infeliz, hoy me elijo a mí, elijo comer con bienestar y elijo escuchar a mi cuerpo y darle lo que necesita.

Gracias por compartirnos un trabajo aparentemente invisible porque sólo las mujeres que tenemos una Mala Relación con la Comida y las Emociones lo podemos ver.
Yo me quedó feliz de saber que podemos lograr cambios emocionales y físicos a través de tu taller.

Me sirvió mucho enfrentarme con mi realidad y saber que soy mujer como muchas que no sabía consentirse o controlar su vida. Poco a poco la ansiedad ha ido cambiando con este taller, encontré que la comida solo te nutre y no te afecta.

Este taller es altamente recomendable, comprobé que cada día es un inicio del buen vivir, de Bienestar y de una nueva y mejor vida. Como bien lo dices «un mundo lleno de emociones» que no conocía o no recordaba.

Gracias a ti tuve un reencuentro conmigo misma, me conocí, me acepté y me amé. Estoy segura de que la gente que me rodea, que comparte conmigo algo y me conoce también gozará de esta buena vibra que me llevo.

¡Gracias, gracias, gracias!

El taller me ayudó a entender que tengo un problema con raíces emocionales y que creía era un problema de alimentación, quería controlar mi tristeza, mi mala autoimagen, mi falta de amor propio controlando mi forma de comer. Me di cuenta que es un problema profundo, pensaba que con estudio, conocimiento, hacer una dieta y otra, algún día lo alcanzaría, este curso me hizo ver qué lo ideal es que reaprender a sentir, sentir todo lo que quería evadir comiendo.

Me gustó la claridad con la que Marisol entiende, maneja y expone un tema tan difícil de entender, porque todo el mundo tiene una solución a esto pero no desde la raíz como este taller. Me siento muy afortunada de haberlo llevado en línea, siento que de otra manera no hubiera sido posible vivirlo, ir cada miércoles hubiera sido imposible ya que vivo en Monterrey.

Me gustaron mucho las dinámicas. Me reconfortaron las respuestas que les daba a mis compañeras y el respeto con el que ella lo maneja así como el respeto que todas tuvimos con las demás participantes.

Gracias nuevamente Marisol.

«Es un taller extraordinario que te permite hacer una pausa y voltear la vista hacia ti misma/o.

Te enseña a comprenderte, a analizarte sin juicio, a quererte mucho (así con tu «grasita» y tu peso).

Aprendes técnicas para llevar una mejor alimentación y separar tus emociones de la comida.

Hay otros temas que ayudan a valorarte y te motivan a emprender un cambio en tu vida, siempre con paciencia y cariño.”

Me dio seguridad tomar el taller por tu personalidad, preparación que tienes sobre el tema y principalmente la peculiaridad de sensibilizarme ya que lo manejas no solo con teoría sino desde tu experiencia y empatía con nosotros, así que pude ver las heridas que me han llevado a la compulsión o restricción con la comida y tapar mi emociones.

Me dio pauta para trabajar en mi, reconocerme, sentirme merecedora de que valgo y de ser yo misma sin culpas y dejando de sabotearme.

Se me quito el miedo para seguir y responsabilizarme de ponerlo en práctica, estoy muy agradecida por tus enseñanzas y conmigo por darme la oportunidad de ser yo y haber tomado el taller.

Mi vida ha empezado a cambiar, ahora se que soy una persona valiosa por ser yo misma. El proceso ha sido difícil y doloroso, por que abrí los ojos a mi realidad, pero poco a poco he ido encontrando mi camino.

Mi relación con la comida y las emociones hoy están separadas, logro satisfacer mi hambre estomacal y sigo descubriendo nuevas formas para lidiar con mis emociones. El peso ahora esta en segundo plano, mejor vivo feliz y descubriendo nuevas cosas de mi día a día. Gracias!!

Entendí muy bien el taller, desde el primer ejercicio, tomé todas las herramientas, lo que no había encontrado antes. Me gustaría mas tiempo y mayor espacio. Por primera vez escuche mi cuerpo, supe qué en realidad mi cuerpo necesita: poca cantidad de comida.

Ahora sé que no soy una enferma irremediable y eso me emociona muchísimo, además de que soy mi propia medicina, eso me ilumina y me compromete a atizar la llamita, estoy feliz!

Es una herramienta para mi vida que me permitió darme cuenta de la raíz de mi mala relación con la comida y como cambiarla para vivir en armonía y libertad conmigo. Tu experiencia me parece valiosísima para nuestro crecimiento y apoyo, además de las practicas y los ejercicios que me enseñaste.

Definitivamente hoy me voy de tu taller con un antes y un después.

Gracias a ti!!

Este taller me ha abierto a posibilidades infinitas, pues me ha permitido ver que mis miedos que me han tenido paralizada por muchos años, ahora pueden ser el motor para buscar un camino diferente y me haga actuar. Hoy al terminar el taller, estoy consciente de mis carencias, pero también, de que he puedo elegir ser feliz.
¡Muchas gracias!

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